Los gatos esconden el dolor
Los gatos son expertos en disimular que algo va mal. Es un instinto heredado: en la naturaleza, mostrar debilidad los convertía en presa. Por eso, cuando un gato cambia sus rutinas (deja de comer, se esconde, no usa el arenero o duerme en sitios raros), conviene prestarle atención antes que en un perro.
Señales de urgencia en gatos
Ve al veterinario sin esperar si tu gato:
- Va al arenero una y otra vez y no orina o solo saca unas gotas, sobre todo si es macho. Una obstrucción urinaria puede ser mortal en 24–48 horas.
- Respira con la boca abierta o jadea en reposo.
- Lleva más de 24 horas sin comer nada. En gatos, el ayuno prolongado puede provocar una enfermedad hepática grave (lipidosis hepática), especialmente si tiene sobrepeso.
- Vomita varias veces seguidas, vomita sangre o está muy decaído.
- Ha tenido acceso a lirios, a pipetas para perros con permetrina o a medicamentos humanos como el paracetamol.
Guías de esta sección
- Mi gato no come y se esconde: qué puede tener
- Mi gato vomita después de comer: causas y cuándo preocuparse
Prevención en gatos que no salen de casa
Aunque tu gato viva en un piso, necesita revisiones. Las enfermedades renales, dentales y el sobrepeso son muy comunes en gatos de interior y se detectan mucho antes con una visita anual (o semestral a partir de los 10 años). Recuerda también que la Ley de Bienestar Animal obliga a identificar a los gatos con microchip; lo explicamos en nuestro resumen de obligaciones de la ley.